Esta tarta es buenísima!
En mi casa la hace normalmente mi hermano y, desde el primer día que la probé es una de mis preferidas.
Prefiero las mousses antes que las tartas de pisos de bizcocho que me parecen muy densas, por eso siempre que puedo, hago para celebraciones o eventos propios tartas ligeras sin bizcocho como esta.
Es muy sencilla de hacer y no necesita horno, así que es ideal.
Ingredientes:
50 gr de mantequilla.
1 paquete de galletas.
150 gr de azúcar.
600 gr de queso crema.
400 ml de nata.
1/2 cucharadita de extracto de vainilla.
250 gr de mermelada de arándanos.
6 hojas de gelatina neutra o de limón.
Preparación:
Precalentar el horno a 180 grados.
Engrasamos con mantequilla el molde desmoldable que vamos a utilizar. Con la ayuda de un mortero machacamos bien las galletas. Derretimos la mantequilla brevemente en el microondas, y lo añadimos a las galletas amasando y creando una pasta que servirá de base para la tarta.
Ponemos esta masa en el fondo del molde y la extendemos cubriendo toda la superficie con un grosor de medio centímetro aprox.
En un bol grande ponemos el azúcar, el queso, el extracto de vainilla y la nata Batimos con la ayuda de una espumidera o de una batidora para que no queden grumos, hasta que quede una mezcla lisa y bien combinada.
En un vaso de agua caliente disolvemos las hojas de gelatina hasta que no queden grumos con la ayuda de un tenedor,dejamos enfriar unos 5 minutos y lo vertemos en la mezcla anterior.
Batimos todos bien para homogeneizar unos 2-3 minutos y lo vertemos sobre la base de galletas en el molde.
Metemos el molde en la nevera como mínimo 2 horas para que el relleno quede bien firme, aunque es aconsejable, y mucho mejo,r dejarlo hasta el día siguiente en frío.
Finalmente, calentamos levemente la mermelada en el microondas unos 15 segundos para evitar que esté tan espesa, y la extendemos con la ayuda de una espátula sobre la tarta.
Volvemos a refrigerar hasta el momento de consumirla.
sábado, 23 de noviembre de 2013
viernes, 22 de noviembre de 2013
Cupcakes de Pistacho con Frosting de Crema de Queso.
Es la primera vez que me atrevo con los Cupcakes con Frosting después de haber hecho mil variedades de magdalenas.
He pasado un rato muy agradable en la cocina y el resultado ha quedado muy muy bien!
Estos Cupcakes de Pistacho son muy jugosos, no quedan secos y el frosting de crema de queso le da un toque muy fresco a la mezcla haciendo que no queden demasiado dulces.
Ingredientes:
Para el cupcake:
50 gr de pistachos pelados y picados.
250 gr harina.
250 gr de azúcar.
4 huevos.
200 ml de aceite de girasol.
1 cucharada de ralladura de limón.
10-12 gr de levadura en polvo.
Para el frosting:
350 gr de queso crema a temperatura ambiente.
4 tazas de azúcar glass.
100 gr de mantequilla a temperatura ambiente.
1 cucharadita de esencia de vainilla.
Preparación:
Para el cupcake:
Precalentamos el horno a 200º.
En un bol batimos con una espumidera o con una batidora eléctrica los huevos y el azúcar hasta que blanqueen y doblen su tamaño.
Añadimos poco a poco el aceite de girasol sin dejar de batir.
Incorporamos la ralladura de limón a la mezcla mezclando con movimientos envolventes.
Taminzamos la harina y la levadura en polvo, agregándola a la masa anterior y mezclando bien con una espumidera para que no queden grumos.
Incorporamos los pistachos picados y homogeneizamos bien todos los ingredientes.
En este punto bajamos la temperatura del horno a 180º, dejando encendida sólo la resistencia de abajo.
Rellenamos los moldes de los cupcakes con la ayuda de una cuchara sopera hasta la mitad del molde, ya que va a subir bastante la masa.
Los metemos en el horno a una altura media, y los dejamos hornear unos 20-25 min, hasta que veáis que han subido y están esponjosos y firmes.
Dejamos enfriar en una rejilla.
Para el frosting:
En un bol mediano batimos con la batidora eléctrica la mantequilla y el queso crema hasta que suavicen, unos 2-3 minutos.
Vamos incorporando el azúcar glass poco a poco, media taza cada vez, mientras seguimos batiendo a velocidad baja.
Añadimos también la esencia de vainilla y homogeneizamos bien todos los ingredientes quedando una crema suave pero firme.
Cuando los Cupcakes se hayan enfriado ( es necesario que estén totalmente fríos ya que sino el fosrting se va a derretir y no va a quedar firme encima del cupcake), metemos la crema de frosting en una manga pastelera y los decoramos a nuestro gusto poniéndolo por encima.
Como curiosidad y truquito del día: La masa del cupcake tiene un color beig claro igual que cualquier magdalena que podamos comprar en supermercados.
Yo quería innnovar un poco y le he dado un toque de color verde muy muy claro, súper natural como si fuera el pistacho el que ha dejado ese color en la masa. Para ello, sólo he necesitado una gota de colorante azul y dos gotas de colorante amarillo, que he mezclado bien antes de introducir los pistachos en la masa.
Ha quedado espectacular el tono que ha tomado la masa y ha sido una grata sorpresa para mis amigos que han probado estos cupcakes.
Como decoración final podéis rallar unos pistachos y espolvorearlos por encima del frosting, o ponerle perlas de colores.
Espero que os guste!!!!
He pasado un rato muy agradable en la cocina y el resultado ha quedado muy muy bien!
Estos Cupcakes de Pistacho son muy jugosos, no quedan secos y el frosting de crema de queso le da un toque muy fresco a la mezcla haciendo que no queden demasiado dulces.
Ingredientes:Para el cupcake:
50 gr de pistachos pelados y picados.
250 gr harina.
250 gr de azúcar.
4 huevos.
200 ml de aceite de girasol.
1 cucharada de ralladura de limón.
10-12 gr de levadura en polvo.
Para el frosting:
350 gr de queso crema a temperatura ambiente.
4 tazas de azúcar glass.
100 gr de mantequilla a temperatura ambiente.
1 cucharadita de esencia de vainilla.
Preparación:
Para el cupcake:
Precalentamos el horno a 200º.
En un bol batimos con una espumidera o con una batidora eléctrica los huevos y el azúcar hasta que blanqueen y doblen su tamaño.
Añadimos poco a poco el aceite de girasol sin dejar de batir.
Incorporamos la ralladura de limón a la mezcla mezclando con movimientos envolventes.
Taminzamos la harina y la levadura en polvo, agregándola a la masa anterior y mezclando bien con una espumidera para que no queden grumos.
Incorporamos los pistachos picados y homogeneizamos bien todos los ingredientes.
En este punto bajamos la temperatura del horno a 180º, dejando encendida sólo la resistencia de abajo.
Rellenamos los moldes de los cupcakes con la ayuda de una cuchara sopera hasta la mitad del molde, ya que va a subir bastante la masa.
Los metemos en el horno a una altura media, y los dejamos hornear unos 20-25 min, hasta que veáis que han subido y están esponjosos y firmes.
Dejamos enfriar en una rejilla.
Para el frosting:
En un bol mediano batimos con la batidora eléctrica la mantequilla y el queso crema hasta que suavicen, unos 2-3 minutos.
Vamos incorporando el azúcar glass poco a poco, media taza cada vez, mientras seguimos batiendo a velocidad baja.
Añadimos también la esencia de vainilla y homogeneizamos bien todos los ingredientes quedando una crema suave pero firme.
Cuando los Cupcakes se hayan enfriado ( es necesario que estén totalmente fríos ya que sino el fosrting se va a derretir y no va a quedar firme encima del cupcake), metemos la crema de frosting en una manga pastelera y los decoramos a nuestro gusto poniéndolo por encima.
Como curiosidad y truquito del día: La masa del cupcake tiene un color beig claro igual que cualquier magdalena que podamos comprar en supermercados.
Yo quería innnovar un poco y le he dado un toque de color verde muy muy claro, súper natural como si fuera el pistacho el que ha dejado ese color en la masa. Para ello, sólo he necesitado una gota de colorante azul y dos gotas de colorante amarillo, que he mezclado bien antes de introducir los pistachos en la masa.
Ha quedado espectacular el tono que ha tomado la masa y ha sido una grata sorpresa para mis amigos que han probado estos cupcakes.
Como decoración final podéis rallar unos pistachos y espolvorearlos por encima del frosting, o ponerle perlas de colores.
Espero que os guste!!!!
Irene.
domingo, 6 de octubre de 2013
Pastel de Espinacas.
Las abuelas son las personas más perfectas que he visto cocinando.
Y es que, retienen cada receta y cantidades en su cabeza, haciendo variaciones al instante y dejando unos resultados exquisitos.
Esta receta la llevo comiendo muchísimos años en casa de mi abuela, pero hoy, he querido compartir con ella un momento en la cocina y me ha parecido perfecto dejaros el resultado a todos vosotr@s.
Espero que os guste :)
Ingredientes:
1 masa brisa.
2 huevos.
3 bolsas de espinacas.
1 cebolla.
100 ml de Nata líquida.
50 ml de leche entera.
1 paquete de bacon a cubos.
Pasas (opcional).
Preparación:
Precalentar el horno a 180 grados.
Hervimos las espinacas unos 5 minutos y reservamos.
En una sarten con algo de aceite hacemos un sofrito con la cebolla, el bacon y las pasas.
Escurrimos las espinacas y las añadimos al sofrito.
En un bol batimos los huevos con la leche y la nata y lo mezclamos todo con el sofrito.
Enun molde desmoldable, cubrimos la base con la masa brisa dejando 1-2 cm de borde por los lados.
Pinchamos con un tenedor toda la masa para evitar que se inche al hornear.
Metemos al horno unos 5-10 minutos hasta que se dore. Vertemos la mezcla dentro, esparcimos queso rayado por encima y volvemos a introducir al horno bajando la temperatura hasta 150 grados. Horneamos hasta que observemos que el relleno ha cuajado, el queso esta gratinado y los bordes de la masa dorados. Debemos ir jugando con la temperatura dependiendo de cada horno, para que el relleno cuaje bien y la parte superior no se queme.
Cuando ya esté listo, dejamos que temple, desmoldamos y servimos.
Y es que, retienen cada receta y cantidades en su cabeza, haciendo variaciones al instante y dejando unos resultados exquisitos.
Esta receta la llevo comiendo muchísimos años en casa de mi abuela, pero hoy, he querido compartir con ella un momento en la cocina y me ha parecido perfecto dejaros el resultado a todos vosotr@s.
Espero que os guste :)
Ingredientes:
1 masa brisa.
2 huevos.
3 bolsas de espinacas.
1 cebolla.
100 ml de Nata líquida.
50 ml de leche entera.
1 paquete de bacon a cubos.
Pasas (opcional).
Preparación:
Precalentar el horno a 180 grados.
Hervimos las espinacas unos 5 minutos y reservamos.
En una sarten con algo de aceite hacemos un sofrito con la cebolla, el bacon y las pasas.
Escurrimos las espinacas y las añadimos al sofrito.
En un bol batimos los huevos con la leche y la nata y lo mezclamos todo con el sofrito.
Enun molde desmoldable, cubrimos la base con la masa brisa dejando 1-2 cm de borde por los lados.
Pinchamos con un tenedor toda la masa para evitar que se inche al hornear.
Metemos al horno unos 5-10 minutos hasta que se dore. Vertemos la mezcla dentro, esparcimos queso rayado por encima y volvemos a introducir al horno bajando la temperatura hasta 150 grados. Horneamos hasta que observemos que el relleno ha cuajado, el queso esta gratinado y los bordes de la masa dorados. Debemos ir jugando con la temperatura dependiendo de cada horno, para que el relleno cuaje bien y la parte superior no se queme.
Cuando ya esté listo, dejamos que temple, desmoldamos y servimos.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Tarta de chocolate.
Esta semana os quiero traer esta tarta de chocolate que está muy buena, aunque para mi gusto demasiado dulce. Así que será perfecta para los que seais realmente golosos.
Quitando el exceso de dulce, me pareció una tarta perfecta e ideal como postre.
Se tarda aproximadamente unas dos horas para hacer, y está mejor después de unas horas en la nevera, por lo que mejor hacerla el día anterior.
Yo puse chocolate con leche para el relleno porque el chocolate puro me parece algo fuerte, pero depende de vuestro gusto.
Ingredientes:
150 gr de harina.
100 gr de mantequilla.
50 gr de azúcar.
1 yema de huevo.
1/2 cucharadita de extracto de vainilla.
Para el relleno:
150 gr de mantequilla.
200 gr de chocolate negro.
3 huevos.
30 gr de azúcar.
100 ml de nata.
Preparación:
En un cuenco frotamos con los dedos la harina y la mantequilla fornando migas finas. Añadimos el azúcar y mezclamos bien.
Batimos la yema de huevo con el extracto de vainilla y lo añadimos a los ingredientes secos.
Formamos una masa que no se pegue en las manos agregando un poco de agua si esta seca.
Envolvemos la masa en papel film y dejamos refrigerar en la nevera durante 1 hora.
Precalentamos el horno a 180 grados.
Sobre una superficie enharinada extendemos la masa con la ayuda de un rodillo con un grosor de 3 mm aprox.
Forramos el molde con la masa dejando un borde colgante de 1-2 cm. Pinchamos la masa con un tenedor para evitar que se formen burbujas. Cubrimos con papel sulfurizado y colocamos pesas para hornear o si no tenéis unas alubias secas como yo he hecho.
Horneamos 20 minutos sobre una bandeja de horno. Retiramos las pesas y seguimos horneando unos 5 minutos más. Recortamos los excedentes de masa con un cuchillo de sierra con cuidado de no romperla.
Reservamos.
Derretimos la mantequilla y el chocolate en un cuenco a baño María. Cuando esté todo derretido retiramos del fuego y dejamos enfriar.
Batimos los huevos y el azúcar hasta que blanqueen. Vertemos la mezcla de chocolate frío sobre los huevos y batimos bien hasta que se combine perfectamente.
Incorporamos la nata y una vez esté todo mezclado, vertemos el relleno dentro del molde y horneamos de 10 a 15 minutos hasta que esté firme. Dejamos enfriar, donde se endurecerá más.
Desmoldamos y dejamos enfriar en la nevera unas horas antes de servir.
Quitando el exceso de dulce, me pareció una tarta perfecta e ideal como postre.
Se tarda aproximadamente unas dos horas para hacer, y está mejor después de unas horas en la nevera, por lo que mejor hacerla el día anterior.
Yo puse chocolate con leche para el relleno porque el chocolate puro me parece algo fuerte, pero depende de vuestro gusto.
Ingredientes:
150 gr de harina.
100 gr de mantequilla.
50 gr de azúcar.
1 yema de huevo.
1/2 cucharadita de extracto de vainilla.
Para el relleno:
150 gr de mantequilla.
200 gr de chocolate negro.
3 huevos.
30 gr de azúcar.
100 ml de nata.
Preparación:
En un cuenco frotamos con los dedos la harina y la mantequilla fornando migas finas. Añadimos el azúcar y mezclamos bien.
Batimos la yema de huevo con el extracto de vainilla y lo añadimos a los ingredientes secos.
Formamos una masa que no se pegue en las manos agregando un poco de agua si esta seca.
Envolvemos la masa en papel film y dejamos refrigerar en la nevera durante 1 hora.
Precalentamos el horno a 180 grados.
Sobre una superficie enharinada extendemos la masa con la ayuda de un rodillo con un grosor de 3 mm aprox.
Forramos el molde con la masa dejando un borde colgante de 1-2 cm. Pinchamos la masa con un tenedor para evitar que se formen burbujas. Cubrimos con papel sulfurizado y colocamos pesas para hornear o si no tenéis unas alubias secas como yo he hecho.
Horneamos 20 minutos sobre una bandeja de horno. Retiramos las pesas y seguimos horneando unos 5 minutos más. Recortamos los excedentes de masa con un cuchillo de sierra con cuidado de no romperla.
Reservamos.
Derretimos la mantequilla y el chocolate en un cuenco a baño María. Cuando esté todo derretido retiramos del fuego y dejamos enfriar.
Batimos los huevos y el azúcar hasta que blanqueen. Vertemos la mezcla de chocolate frío sobre los huevos y batimos bien hasta que se combine perfectamente.
Incorporamos la nata y una vez esté todo mezclado, vertemos el relleno dentro del molde y horneamos de 10 a 15 minutos hasta que esté firme. Dejamos enfriar, donde se endurecerá más.
Desmoldamos y dejamos enfriar en la nevera unas horas antes de servir.
miércoles, 21 de agosto de 2013
Pan de Queso.
Estos panecillos deliciosos de queso parmesano son muy famosos en los puestos callejeros de comida de Brasil.
Son crujientes por fuera y esponjosos por dentro, están buenísimos.
Podemos añadirle semillas de sésamo o de amapola por encima para darle un toque más crujiente.
Son facilísimos de hacer y quedan geniales como acompañante del picoteo en una comida, o como desayuno relleno de jamón y/o queso fresco.
Ingredientes:
125 ml de leche.
125 ml de agua.
3-4 cucharadas de aceite de girasol.
1 cucharadita de sal.
325 gr se harina de fuerza.
2 huevos batidos.
125 gr se queso parmesano rayado.
15 gr se levadura fresca.
Preparación:
En un bol grande disolvemos la levadura en el agua. Añadimos la leche, la sal, el aceite, el queso y mezclamos todo bien. Agregamos poco a poco la harina hasta formar una masa que no se pegue en las manos.
Amasamos sobre una superficie enharinada hasta que la masa quede elástica y dejamos levar en un lugar tibio tapado con un trapo 1 hora hasta que doble su tamaño.
Dividimos la masa en unas 16-18 bolitas del tamaño de una pelota de golf y las ponemos sobre papel sulfurizado en una placa de horno dejándolas reposar otra hora hasta que vuelvan a doblar el tamaño.
Precalentamos el horno a 190 grados y pincelamos las bolas con huevo batido.
Horneamos las bolitas de pan unos 30 minutos hasta que se hayan inflado y estén bien doradas y crujientes.
Dejar enfriar sobre una rejilla y servir.
Son crujientes por fuera y esponjosos por dentro, están buenísimos.
Podemos añadirle semillas de sésamo o de amapola por encima para darle un toque más crujiente.
Son facilísimos de hacer y quedan geniales como acompañante del picoteo en una comida, o como desayuno relleno de jamón y/o queso fresco.
Ingredientes:
125 ml de leche.
125 ml de agua.
3-4 cucharadas de aceite de girasol.
1 cucharadita de sal.
325 gr se harina de fuerza.
2 huevos batidos.
125 gr se queso parmesano rayado.
15 gr se levadura fresca.
Preparación:
En un bol grande disolvemos la levadura en el agua. Añadimos la leche, la sal, el aceite, el queso y mezclamos todo bien. Agregamos poco a poco la harina hasta formar una masa que no se pegue en las manos.
Amasamos sobre una superficie enharinada hasta que la masa quede elástica y dejamos levar en un lugar tibio tapado con un trapo 1 hora hasta que doble su tamaño.
Dividimos la masa en unas 16-18 bolitas del tamaño de una pelota de golf y las ponemos sobre papel sulfurizado en una placa de horno dejándolas reposar otra hora hasta que vuelvan a doblar el tamaño.
Precalentamos el horno a 190 grados y pincelamos las bolas con huevo batido.
Horneamos las bolitas de pan unos 30 minutos hasta que se hayan inflado y estén bien doradas y crujientes.
Dejar enfriar sobre una rejilla y servir.
jueves, 8 de agosto de 2013
Kanelbullar o Rollitos de canela.
Me encanta la cocina y conocer cosas nuevas de la gastronomía de otros lugares. Mi prima, apasionada de los viajes, me comentó que había probado en Suecia estos rollitos de canela, y nos pusimos a hacerlos. Son muy famosos también en Estados Unidos ( Canel Rolls ) y aunque había oído hablar mucho de ellos no los había hecho todavía.
A parte de pasar un rato estupendo, son muy sencillos de hacer y son muy buenos.
En Suecia se les conoce con el nombre de "Kanelbulle".
Ingredientes:
Masa
700 gr de harina.
100 gr de azúcar.
30 gr de levadura.
1 huevo.
300 ml de leche.
125 gr de mantequilla.
1 cucharadita de sal.
Relleno
100 gr de azúcar.
100 gr de mantequilla.
4 cucharadas de canela en polvo.
Preparación:
En un bol, mezclamos todos los ingredientes de la masa, agregando poco a poco la harina hasta que ésta no se pegue en las manos. Dejamos levar la masa alrededor de hora y media en un lugar templado hasta que doble su tamaño.
Mientras, preparamos el relleno mezclando bien los ingredientes y amasando con los dedos para calentar la mantequilla y formar una pasta.
Precalentamos el horno a 200 grados.
Cuando la masa haya doblado su tamaño, amasamos sobre una superficie enharinada con la ayuda de un rodillo dejándola de un grosor de 1 cm. Podemos hacer varios rollos más pequeños en vez de uno grande para facilitar el manejo con el rodillo. Extendemos con una cuchara el relleno sobre la masa y la enrollamos formando los rollitos. Dejamos los rollitos reposar unos 20 minutos, y los cortamos con un grosor de 3 cm de ancho, colocándolos en papeles de magdalena en una placa de horno.
Horneamos los rollitos hasta que estén bien dorados unos 10 minutos, teniendo cuidado de no cocerlos demasiado ya que sino la masa estará más dura de lo normal y quedarán algo secos.
Disfrutadlos!! :)
Os dejo aquí el linck de la visita de mi prima a Suecia para todos vosotros que os guste viajar :) os encantará! http://unaestudianteporelmundo.blogspot.com.es/2013/06/diario-de-viaje-granna-jonkoping-suecia.html?m=1
A parte de pasar un rato estupendo, son muy sencillos de hacer y son muy buenos.
En Suecia se les conoce con el nombre de "Kanelbulle".
Ingredientes:
Masa
700 gr de harina.
100 gr de azúcar.
30 gr de levadura.
1 huevo.
300 ml de leche.
125 gr de mantequilla.
1 cucharadita de sal.
Relleno
100 gr de azúcar.
100 gr de mantequilla.
4 cucharadas de canela en polvo.
Preparación:
En un bol, mezclamos todos los ingredientes de la masa, agregando poco a poco la harina hasta que ésta no se pegue en las manos. Dejamos levar la masa alrededor de hora y media en un lugar templado hasta que doble su tamaño.
Mientras, preparamos el relleno mezclando bien los ingredientes y amasando con los dedos para calentar la mantequilla y formar una pasta.
Precalentamos el horno a 200 grados.
Cuando la masa haya doblado su tamaño, amasamos sobre una superficie enharinada con la ayuda de un rodillo dejándola de un grosor de 1 cm. Podemos hacer varios rollos más pequeños en vez de uno grande para facilitar el manejo con el rodillo. Extendemos con una cuchara el relleno sobre la masa y la enrollamos formando los rollitos. Dejamos los rollitos reposar unos 20 minutos, y los cortamos con un grosor de 3 cm de ancho, colocándolos en papeles de magdalena en una placa de horno.
Horneamos los rollitos hasta que estén bien dorados unos 10 minutos, teniendo cuidado de no cocerlos demasiado ya que sino la masa estará más dura de lo normal y quedarán algo secos.
Disfrutadlos!! :)
Os dejo aquí el linck de la visita de mi prima a Suecia para todos vosotros que os guste viajar :) os encantará! http://unaestudianteporelmundo.blogspot.com.es/2013/06/diario-de-viaje-granna-jonkoping-suecia.html?m=1
martes, 30 de julio de 2013
Grisines
Hoy os traigo estos Grisines estupendos para picar entre horas este verano.
Son un tipo de pan crocante y de forma alargada. En los restaurantes Italianos suelen servirlos como aperitivo antes de la comida.
No hay que confundirlos con las rosquilletas de la Comunidad Valenciana, las cuales se hacen con una masa diferente más esponjosas y crujientes.
Se suelen hacer hoy en día de diferentes tipos como orégano, cebolla, queso, etc.
Son muy ligeros y están muy ricos!
Ingredientes:
425 gr de Harina de fuerza.
2 + 1/2 cucharaditas de levadura en polvo.
2 cucharadas de aceite de oliva.
1 cucharada de azúcar.
2 cucharadas de sal.
45 gr se semillas de sésamo.
Preparación:
En un vasito pequeño disolvemos la levadura en 4-5 cucharadas de agua caliente, removiendo una sola vez y dejando reposar 5 minutos.
En un bol mezclamos la harina, el azúcar, la sal, la levadura y 250 ml de agua tibia.
Agregamos el aceite y mezclamos hasta formar una masa blanda y un poco pegajosa. Amasamos sobre una superficie enharinada hasta que esté elástica. Dejamos reposar cubriendo con un paño húmedo durante 5 minutos.
Con la ayuda de un rodillo extendemos la masa formando un rectángulo, la volvemos a cubrir con un paño húmedo y dejamos en un sitio tibio levar sobre 1 hora hasta que doble su tamaño.
Precalentamos el horno a 220 grados. Pincelamos la masa con un poco de agua y esparcimos las semillas de sésamo sobre la superficie de la masa.
Con un cuchillo afilado cortamos la masa en tiras de 1 cm de ancho aproximádamente. Extendemos las tiras sobre la bandeja del horno previamente enharinada , y horneamos de 15 a 18 minutos hasta que los grisines estén dorados y crujientes. Los pasamos a una rejilla para que se enfrien bien.
Podemos acompañar los grisines con paté, queso fresco, jamón serrano, y cualquier cosa que se os ocurra! Espero que os gusten :)
Son un tipo de pan crocante y de forma alargada. En los restaurantes Italianos suelen servirlos como aperitivo antes de la comida.
No hay que confundirlos con las rosquilletas de la Comunidad Valenciana, las cuales se hacen con una masa diferente más esponjosas y crujientes.
Se suelen hacer hoy en día de diferentes tipos como orégano, cebolla, queso, etc.
Son muy ligeros y están muy ricos!
Ingredientes:
425 gr de Harina de fuerza.
2 + 1/2 cucharaditas de levadura en polvo.
2 cucharadas de aceite de oliva.
1 cucharada de azúcar.
2 cucharadas de sal.
45 gr se semillas de sésamo.
Preparación:
En un vasito pequeño disolvemos la levadura en 4-5 cucharadas de agua caliente, removiendo una sola vez y dejando reposar 5 minutos.
En un bol mezclamos la harina, el azúcar, la sal, la levadura y 250 ml de agua tibia.
Agregamos el aceite y mezclamos hasta formar una masa blanda y un poco pegajosa. Amasamos sobre una superficie enharinada hasta que esté elástica. Dejamos reposar cubriendo con un paño húmedo durante 5 minutos.
Con la ayuda de un rodillo extendemos la masa formando un rectángulo, la volvemos a cubrir con un paño húmedo y dejamos en un sitio tibio levar sobre 1 hora hasta que doble su tamaño.
Precalentamos el horno a 220 grados. Pincelamos la masa con un poco de agua y esparcimos las semillas de sésamo sobre la superficie de la masa.
Con un cuchillo afilado cortamos la masa en tiras de 1 cm de ancho aproximádamente. Extendemos las tiras sobre la bandeja del horno previamente enharinada , y horneamos de 15 a 18 minutos hasta que los grisines estén dorados y crujientes. Los pasamos a una rejilla para que se enfrien bien.
Podemos acompañar los grisines con paté, queso fresco, jamón serrano, y cualquier cosa que se os ocurra! Espero que os gusten :)
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